El enólogo René Rentería escribe sobre el consumo del vino mexicano y reflexiona sobre la presencia de este en salones del gusto como Millesime México.

 

Millesime es el primer salón del gusto que se realiza en México desde hace ya varios años. Uno de sus propósitos es ayudar a las empresas a reforzar vínculos y mostrar su liderazgo a través de una herramienta de hospitalidad diferente y exclusiva que utiliza la alta gastronomía como argumento; va dirigido a empresas, marcas premium y medios de comunicación.

El evento no es abierto al público por lo que solo se accede por invitación. Participar en Millesime es una aventura para todo aquel amante del buen comer —y el buen beber, claro está—, ya que en un solo espacio se pueden degustar delicias de nuestra gastronomía preparadas por los más destacados chefs, así como joyas gastronómicas mundiales como degustaciones de distintos tipos de caviar, jamón de bellota o suculentos postres, entre otras delicias.

Las bebidas también están presentes, ya que se puede realizar un recorrido para degustar extraordinarios whiskys, rones, y por supuesto probar en la barra algunos de los mejores gin & tonics que se puedan imaginar.

El vino mexicano y su presencia en salones del gusto 

El vino mexicano desde los inicios de Millesime ha podido ser degustado; sin embargo, con el aumento sostenido en su consumo, ¿este sector ha aprovechado su estancia en esta gran convocatoria sibarita? Considero que aún no.

Según cifras oficiales, el vino más bebido en nuestro país es el mexicano, seguido del español y el chileno. El consumidor de vino ha optado en general por incluir las etiquetas mexicanas en su selección personal. Producir vino en México es negocio; sin embargo, a pesar del apoyo de la organización Millesime a esta bebida, su papel en el salón del gusto más notable de Latinoamérica no ha sido destacado. Sostengo lo que esta enófila columna dijo en una anterior publicación: «Contamos con un potencial de producción y consumo que exige de los protagonistas hacer a un lado las diferencias e identificar las soluciones conjuntas que fortalezcan el vino nacional como marca para posicionar a México como productor».

La mesa está puesta. Millesime es un foro ideal para presentar no solo a las grandes bodegas mexicanas, sino a muchos productores de otros estados del país como Guanajuato, Querétaro, Zacatecas y, por supuesto, Coahuila. Identifiquen cómo pueden trabajar para lograr establecer al vino mexicano como marca y aprovechen el potencial de mercado que les brinda este salón del gusto y poderle decir a los asistentes que cuando piensen en vino, decidan por México. ¡Salud!

Visita también: El descorche libre