Te compartimos un recuento de algunos lugares y restaurantes destacados que todo sibarita debe visitar. Si no fuiste en 2016, ¡haz planes para ir en 2017!

 

Por Paola Norman*. De diciembre me gusta la Navidad, comer el manchamanteles de mi mamá y esa acción que hemos convertido casi en una tradición: hacer un recuento del año que está terminando.

Muchos de mis mejores momentos han sido en una mesa, rodeada de amigos y familia, comiendo y bebiendo en algún rincón de mi amado México. Este año tuve la fortuna de pisar tierras que nunca había pisado, regresar a otras que desde la primera vez me cautivaron; descubrí sabores y vi paisajes que no habría imaginado. Es así, querido lector, que le comparto aquí algunas de las experiencias que llenaron mi año de gozo.

De Monterrey me guardo la inmensidad de La Huasteca (el centro del universo, según la tradición huichola), las noches de carne asada en la banqueta con Adrián “El Loco” Herrera y Beto Villarreal, el chicharrón de La Ramos y la carne añeja de Dante Ferrero.

De Chihuahua, el olor a leña y tierra húmeda de la Sierra Tarahumara, las sonrisas de las niñas rarámuri, los burritos de Villa Ahumada y la emoción de descubrir y probar el arí.

En Baja California rindo reverencia a la cocina callejera de Tijuana, al vino de Ensenada, a la cerveza bien hecha, al producto de ese mar y a su grandiosa propuesta gastronómica.

De Hidalgo guardo el plato que más lágrimas de felicidad me ha provocado: el mole verde de Aquiles Chávez en Sotero, su pulque y sus barbacoyeros. De Puebla el mole de caderas. De Yucatán, el taco de longaniza de Valladolid de David Cetina y la cochinita pibil de cerdo pelón que comí en Yaxunah. Campeche con su mar sin olas, la calidez de su gente, el pan de Pomuch y sus manitas de cangrejo… Y así se me van acabando las letras, pero no las ganas de dar las gracias a cada uno de ustedes, quienes compartieron conmigo un plato y las sobremesas.

*Paola Norman se encarga de hacer relaciones públicas y vínculos gastronómicos. Epicurista. Adoradora de la comida, el vino, el pulque, la cerveza y las sobremesas. Garnachier, así como se lee. @EpicuristasMX