Alguna vez les había platicado que, para mi, la cocina es un fuerte punto de encuentro social.

Por Claudio Poblete

En ella se cohesiona el núcleo familiar de la sociedad mexicana. hacen amigos, nacen nuevos amores y a través de ella hasta se diluyen antiguos resentimientos.

Es bien conocido el poder curativo que tiene la cocina mexicana; sus ingredientes nos son siempre familiares, nuestro ADN reconoce un buen taco en cuanto lo ve servirse, no tienes más que olerlo para que la magia comience.

Sucede en las mesas del Salón Ríos, que desde hace casi dos años deleita a los parroquianos de la colonia Cuauhtémoc con platillos inspirados en las cantinas de antaño.

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La cocina de este lugar recae en las manos de dos jóvenes pero experimentados cocineros, Luis Serdio y Bernardo Bukantz, alguna vez entrenantes del reconocido mundialmente restaurante Biko. Tiempo después abrieron el primer Food Truck Gurmet del país, al cual llamaron Primario.

Una vez pasado el furor de los Food Trucks y al no llegar una regulación en la ciudad que permitiera su libre tránsito, decidieron abrir Lonchería Bravo, actualmente ubicada en la calle de Río Sena, frente a otro gran clásico de la zona: el restaurante Les Moustaches. Ofrecen la cocina de barrio que tan famosos los hizo con Primario.

Tiempo después inauguraron Salón Ríos, un restaurante cuyo espacio es dominado por una señorial barra central, donde el diseño y la decoración invita al comensal a sentarse y pedir un trago para ver pasar la tarde en la calle de Río Lerma.

De la cocina les puedo decir que probé el mejor fideo seco que he probado en años, estaba acompañado por una generosa porción de lechón. El fideo con una textura exacta, ligeramente frito pero bien impregnado con la gloriosa salsa de chile guajillo.

 

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NOCHES DE SALSA Y BAILE

El otros gran atractivo de Salón Ríos son sus noches de salsa y baile en el segundo piso, sí: leyó usted bien, después de cenar unos taquitos de canasta de pato puede subir a sacarle brillo a la pista.

Los martes para los principiantes y los jueves para ver a los profesionales, todo un show asegura Bernardo Bukantz quien sabe que el suyo es un nuevo templo de la cocina y del disfrute de la vida en general. Tenemos que regresar a la felicidad. Aprovechemos cada día.