La periodista especializada María Forcada nos cuenta por qué México ocupa un lugar importantísimo en la gastronomía actual, gracias a sus quesos, vinos, escamoles y chefs que están conquistando paladares en distintos países del mundo.

 

Por María Forcada*. Sin lugar a dudas, la cocina mexicana está ocupando el lugar que le corresponde en el mundo, siendo considerada como una de las cocinas más ricas, variadas y complejas que existen.

Cuando un amante de la gastronomía como yo, llega a un país como México por primera vez, se abren ojos, boca y estómago ante los aromas y sabores que ofrece su recetario, pero sobre todo se abre la mente, haciéndonos reconocer nuestra ignorancia ante una cultura culinaria milenaria.

¿Quesos en México? Nunca hubiese apostado por ello y ahí lo tienen, no solo se elaboran quesos en Ojos Negros, Chihuahua, Querétaro, Oaxaca, sino que un queso producido en Huitzilac (Morelos) ganó el World Cheese Award 2014 como Mejor Nuevo Queso del Mundo.

¿Vinos en México? Creía que solo fabricaban cerveza. Y ahí tenemos los vinos de Guanajuato, Durango, Nuevo León, Puebla, Querétaro y más, destacando las regiones de Ensenada: Valle de Guadalupe, San Vicente, Ojos Negros y Santo Tomás, donde cada vez más bodegas de California quieren tener su terruño.

En materia de cocina tradicional, la complejidad de los moles, la técnica de los carniteros (palabra que no existe en Wikipedia pero sí en el vocabulario de Titita); los escamoles, el caviar blanco que me enamoró (siendo mi mentalidad española tan reacia a comer insectos); el arte y secreto de la tortilla de maíz, y un largo etcétera de componentes me han obligado a hacer reverencia.

Para cualquier chef estar en México es estar en Disneylandia, y por eso la nueva cocina mexicana, abanderada por mi admirado Enrique Olvera, está obligando al mundo a girar la cabeza hacia acá, hacia donde estamos. Y allá, en mi otro país, los restaurantes de nueva cocina mexicana están ganando estrellas Michelin; Punto MX en Madrid (liderado por el mexicano Roberto Ruiz) y Hoja Santa en Barcelona (con Albert Adriá y Paco Méndez) son el claro ejemplo de esta expansión.

En 2002, el visionario Ferrán Adriá visitaba México y concluía: “El Bajío es el mejor restaurante de cocina tradicional en el que he comido en mi vida”, declaración que ha hecho más de una vez, pero también se sorprendió con la cocina vanguardista del mexicano Daniel Ovadía.

Visita también: El boom de la gastronomía mexicana

*María Forcada es periodista especializada en gastronomía, turismo y lujo. Directora de Contenidos y Publicaciones Millesime. Ha vivido y trabajado en Europa y Estados Unidos, y ahora vive un “nuevo, apetecible y enriquecedor” panorama en México. @StudioMillesime  @estudiomillesime