El promotor y defensor del maíz mexicano, Rafael Mier, escribe sobre la importancia de consumir este alimento y apoyar a productores nacionales. 

 

Por Rafael Mier. Por más de ocho mil años el maíz ha sido la base de la alimentación del pueblo mexicano. Todos comemos y disfrutamos del maíz de manera cotidiana, ya sea en tortillas, tamales, atoles, palomitas o antojitos, por mencionar tan solo algunos de sus usos. Sin embargo, el consumo per cápita de maíz en México ha caído de forma importante en las últimas décadas. Cada día los mexicanos comemos menos tortillas y productos a base de maíz, mientras se incrementan de manera importante las enfermedades derivadas de una mala alimentación como la diabetes, la obesidad y la hipertensión arterial.

La baja en el consumo de este producto no solo afecta a la nutrición del pueblo mexicano, también fomenta el abandono del campo ante la carencia de mercado para el maíz que producen los más de dos millones de productores que existen en México.

Diversos especialistas promueven y defienden el consumo del maíz como una de las alternativas más versátiles y económicas para asegurar una nutrición saludable para el pueblo mexicano. Asimismo, los chefs y cocineros se están percatando de la gran diversidad y riqueza que ofrece nuestro maíz debido a su gran potencial para ejercer la creatividad y la expresión de sabores.

Rafael Mier es investigador, promotor y defensor incansable del maíz mexicano. Fundó la Organización Tortilla de Maíz Mexicana. / Foto: ESPECIAL

Rafael Mier es investigador, promotor y defensor incansable del maíz mexicano. Fundó la Organización Tortilla de Maíz Mexicana. / Foto: ESPECIAL

Por otro lado, las fricciones en la relación diplomática con Estados Unidos han evidenciado la gran dependencia que México tiene para asegurar el abasto del grano más importante para la alimentación humana y animal. Ante una renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, existe la probabilidad de que la importación de maíz americano sea excluida de las transacciones libres de arancel. Esta situación representa una gran oportunidad para que productores y consumidores de maíz desarrollen un nuevo mercado para el maíz mexicano.

Es momento de que la sociedad mexicana genere una conciencia de cuál será el maíz que quiere consumir en el futuro. Ante la amenaza de la deportación de millones de migrantes mexicanos, la recuperación de la producción nacional de maíz debería ser una de las principales actividades económicas por las cuales México debería apostar. Es muy probable que veamos una nueva tendencia que cuestione el origen del maíz con el cual se elaboran las tortillas, las palomitas que se consumen en los cines o incluso el maíz con el cual se alimentan los pollos y cerdos en nuestro país.

¿Será que estamos por fin ante un nuevo despertar del maíz mexicano?

Visita también: El maíz, ingrediente clave de la dieta mexicana