El chef Edgar Núñez escribe sobre los mitos de la detox, práctica que considera un «placebo para hacernos sentir menos mal».

 

Hoy en día están muy de moda los tratamientos de desintoxicación, sobre todo de los jugos. Esos charlatanes nos hacen creer que estamos intoxicados y que necesitamos tomar ciertas cosas para «limpiar» nuestro cuerpo. Para empezar, hay dos tipos de desintoxicación: la de verdad, que es un tratamiento médico enfocado y relacionado a la rehabilitación de drogas; y la otra, inventada para liberarnos de unas «toxinas» que según acumulamos en el cuerpo.

Si nuestro cuerpo estuviera lleno de toxinas que no se pudieran limpiar naturalmente, probablemente estaríamos en el hospital o muertos. Un cuerpo normal y sano se desintoxica de forma natural a través del hígado y de la piel; incluso los pulmones actúan mientras hablamos.

Los jugos pueden ser peligrosos. En un vaso puedes meter altas concentraciones de cosas que no son tan buenas para el cuerpo. Hay vitaminas volátiles; es decir, un jugo de naranja después de cinco minutos de ser exprimido solo es azúcar que en ayunas es muy peligroso.

Una detox es un placebo que sirve para hacernos sentir menos mal por los excesos de las fiestas o los fines de semana agitados. Muchas de estas ventas están enfocadas a toxinas que supuestamente comemos y respiramos. Si tuvieran nombre o se dijeran cuáles son sería fácil medir su efectividad, pero como no lo saben es imposible que nos digan la verdad y que sea algo medible.

Lo que tenemos que aclarar —y debemos darnos cuenta— es que vivimos en un país de gordos desnutridos. Comemos mal y consumimos en exceso calorías huecas que no nos sirven. Comemos más calorías de las que necesitamos o quemamos. Hacemos mal y de malas el ejercicio, y creemos que todo esto nos va a ayudar. Ojo: si hacemos mal el ejercicio puede ser peor, ya que nos va a dar más hambre y vamos a lastimarnos. Si tenemos sobrepeso, nuestro cuerpo no está diseñado para aguantarlo.

Dejemos de consumir este tipo de charlatanerías y vayamos con un especialista. Dejemos de buscar dietas y seamos serios, si realmente queremos hacer un cambio de hábitos en nuestra vida. Si no, está bien, cada quien, pero no se engañen ni hagan rica a la gente que solo abusa de las mentiras para que la gente consuma sus productos. Bajar de peso y tener un cuerpo estético no es fácil y no es rápido.

Hay que cambiar de raíz muchos hábitos, y es para siempre, no los primeros meses del año.