Dimos un recorrido por Los Mochis, Sinaloa para conocer más a fondo el proceso de producción y recolección del jitomate. 

 

Por Carlos Garrido. Gracias a las favorables condiciones climáticas y a los avances tecnológicos que se han logrado en pro del desarrollo del campo, Sinaloa ostenta el título del estado agrícola más importante del país, al ser el principal productor de jitomate, pepino, berenjena, maíz, trigo y papa, y uno de los más importantes respecto a otros vegetales y semillas oleaginosas cosechadas en México.

En este estado de la República se practica la agricultura más tecnificada a nivel nacional, permitiendo así lograr una gran productividad de vegetales de extraordinaria calidad, lo cual hace factible la instalación de empresas del sector alimentario de clase mundial, como Del Fuerte.

Del Fuerte nació en 1933 como fabricante de puré y jugo de tomate en la zona agrícola del Valle Del Fuerte, cerca de la ciudad de Los Mochis, Sinaloa. Años más tarde, con la modernización de sus equipos y técnicas, se formó el Grupo Industrial Del Fuerte, que creció hasta llamar la atención de otro gigante de los alimentos: Herdez, empresa mexicana líder de alimentos con la cual formó una alianza en 2007.

Sinaloa es el principal productor de jitomate en México. / Foto: ESPECIAL

Sinaloa es el principal productor de jitomate en México. / Foto: ESPECIAL

¿Cómo se cosechan los jitomates?

Viajamos a Los Mochis, Sinaloa para conocer las plantaciones de tomate de Herdez-Del Fuerte y descubrir todo el trabajo que hay detrás de cada producto. Marco Antonio González, especialista de abasto de uno de los campos que proveen a Del Fuerte, nos dio la explicación técnica acerca del Sistema de Producción Protegida de Tomates, en el cual cubren las plantaciones del rayo directo del sol y realizan el riego por goteo, lo que exige un mayor cuidado que aquellos jitomates que son plantados en campo abierto.

«Para garantizar que los estándares de calidad se cumplan tenemos un departamento de inocuidad agrícola, el cual está conformado por auditores que diariamente supervisan que se cumplan los procesos de forma correcta», comentó el especialista.

De la tierra a la mesa

El periodo de producción y cosecha va de los meses de diciembre a mayo, pero el proceso comienza desde el verano anterior, que es cuando se preparan los terrenos y se llevan al campo las pequeñas plantas de jitomate previamente producidas en invernadero. A partir de ese punto se les da guía con materiales específicos para que crezcan correctamente y produzcan un jitomate sano, maduro y libre de pesticidas.

A través de estrictos procesos establecidos llevados a cabo por personal altamente capacitado es que Herdez–Del Fuerte garantiza ofrecer productos frescos, naturales y sin conservadores, tratando de conservar las características organolépticas originales.

Recolección de jitomates / Foto: ESPECIAL

Recolección de jitomates / Foto: ESPECIAL

¿Tomate o jitomate?

El tomate, en gran parte del territorio de nuestro país, es comúnmente denominado «jitomate» debido al antiguo vocablo náhuatl «xitomatl» (tomate de ombligo), y es un ingrediente fundamental de nuestra cocina.

Es originario de la región andina de la América del Sur, pero su domesticación fue llevada a cabo en México antes de la llegada de los españoles. Con él elaboramos guisados, sopas, salsas y diversas preparaciones crudas o cocidas en las que participa como protagonista o como complemento.

¿Fruta o verdura?

Botánicamente hablando, el jitomate es una fruta puesto que se considera como tal al producto del ovario de una flor que contiene semillas en el interior o en el exterior; sin embargo, a menudo se le clasifica como verdura u hortaliza por su uso principal dentro de preparaciones saladas.

Tiene cinco variedades que se clasifican de acuerdo a su tamaño y forma: cherry, saladet, tipo pera, bola estándar y bola grande.

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