Descubre el origen del chocolate y el papel que el cacao juega en la elaboración de este ingrediente bebible o comestible. ¡También te compartimos una receta!

 

Por Gabriela Morales.  Amargo, con leche, canela o almendras, para beber y en la presentación que sea, el chocolate representa un deleite de sabores, texturas y propiedades que, con su gran diversidad de mezclas, prevalece en el tiempo como un ingrediente favorito.

El cacao es uno de los productos más emblemáticos de México y Mesoamérica. Perteneciente al género Theobroma, su fruto crece en un árbol que se da en climas húmedos con temperatura cálida. Tabasco, Chiapas, Guerrero y Oaxaca son los principales estados productores en nuestro país.

Durante la época prehispánica, el cacao —del maya Kakaw, que quiere decir fruto rojo y fuerte— fue un alimento clave para las culturas precolombinas que lo utilizaban como moneda. En la antigüedad no se comía en tabletas sólidas como lo hacemos hoy en día; solo era permitido que los nobles y guerreros lo consumieran en forma de bebida, la cual realizaban tostando los granos, moliéndolos en el metate y a esa pasta se le añadía un poco de vainilla y chile. También lo mezclaban con maíz para aumentar su densidad y volverlo más espeso e incrementar su valor nutricional.

Cuando los españoles llegaron a México, el sabor de la bebida les pareció demasiado amargo y lo adaptaron a los gustos europeos, agregando azúcar, leche y canela. Con la mezcla de estos ingredientes se formaron las conocidas tabletas de chocolate.

Hoy en día hay una infinidad de platillos realizados con cacao, el cual también es considerado un superalimento.

A continuación te compartimos una receta para preparar chocolate en agua.

Chocolate en agua (rendimiento 4 tazas)

Ingredientes

  • 1 chile guajillo grande
  • 1 vaina de vainilla
  • 1/2 taza de cacao en polvo
  • 1 litro de agua fría
  • 3 cucharaditas de miel de maguey

Paso a paso

  • Desvena el chile guajillo y muélelo. Extrae las semillas de la vaina de vainilla.
  • Mezcla el cacao en polvo con el agua fría, el chile molido y la vainilla.
  • Añade la miel de maguey e intégralo bien. Espuma con el molinillo de madera.

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