René Rentería, uno de los veinticinco líderes del vino en México, te enseña cómo elegir un vino. Para él, la mejor forma de aprender de vinos es bebiéndolos.

 

Es un detalle de cortesía llevar una botella de vino cuando nos invitan a un evento o simplemente para disfrutarlo en la intimidad de nuestra casa, pero ¿cómo lo elegimos? El lugar donde se compra es fundamental, ya que si no fue de nuestro agrado, generalmente culpamos al vino cuando probablemente su mal estado se deba a las pésimas condiciones de almacenamiento.

Los principales lugares para comprar vino son: el supermercado, tiendas especializadas y por medio de internet -esta última cada vez más frecuente-. Nuestra decisión se fundamenta primero en el precio, después según el estilo del vino (blanco, rosado o tinto) y posteriormente en la etiqueta.

La principal ventaja de comprarlos en el supermercado radica en que sus precios son altamente competitivos. Recordemos que la mayoría del vino en México se comercializa entre los cien y doscientos pesos, y en este punto de venta se pueden encontrar diversas etiquetas. Al comprar un vino en estos establecimientos es importante considerar aquellas con menos tiempo en exhibición, que serán las botellas sin polvo, ya que al estar demasiado tiempo expuestas, además de empolvarse, comienzan a maltratarse.

Si compramos en tiendas especializadas, generalmente contaremos con personal capacitado para orientarnos sobre el vino que queremos con base en nuestras necesidades y gustos, así como con una variedad más amplia en surtido por países, regiones, estilos y, por supuesto, precios.

Las compras de vino por internet solucionan nuestro problema de elección, porque nos orientan de manera más específica y gráfica sobre el vino que podemos comprar, además de entregar directamente en el domicilio.

Recomiendo tener en cuenta las siguientes observaciones al momento de la compra:

  • Nunca compres una caja si no has probado antes, cuando menos, una botella de ese vino.
  • Cómpralo una semana antes del evento para darle oportunidad de reposar.
  • Los vinos no duran para siempre. Mientras más baratos sean deben consumirse más jóvenes.
  • Desconfíen de las ofertas, en ocasiones son vinos que posiblemente están maltratados debido a su prolongado tiempo en exhibición.

Una vez que seleccionaron el lugar donde van a adquirir sus vinos, la botella jamás deberá tener las siguientes características: tapón salido o abombado, tapón sumido, manchas en el cuello y boca de la botella.

La mejor forma de aprender de vinos es bebiéndolos. Arriésguense a probar nuevas opciones que no conozcan considerando las recomendaciones anteriores. El juez más severo es nuestro paladar, permitan guiarse por él, disfruten su vino y compártanlo. El vino es goce, no pose. ¡Salud!